Bajo el sello “imperfectly perfect”, el proyecto Khronos en poco tiempo ha sabido colarse en el panorama de la moda en Cuba. Partiendo de creaciones artísticas, ha impulsado una línea de ropa con un concepto mucho mayor detrás. “Crear un estilo de vida”, o al menos promocionarlo, quieren sus creadores y para ello se han apropiado muy inteligentemente de los códigos más actuales de la publicidad.

Pero los formatos de su trabajo van más allá de la ropa y atraviesan desde el cuadro, la escultura, hasta los coleccionables. Apenas un año le ha bastado a su pequeño equipo para posicionarse en las redes y dar de qué hablar.

Sus principales influencias a la hora de crear están en el pop art y las estética de lo kitsch. Así logran una visualidad muy atractiva que atrapa a más de uno por su frescura y aires modernos.

Yasmany Valdés y Lázaro Lugones, ambos licenciados de la Academia de Bellas Artes San Alejandro y ambos profesores de la misma, son las mentes detrás de todo. Pero además de la idea original, estos chicos se prestan de modelos de sus propias obras, hacen a la vez de fotógrafos, diseñadores ¡y hasta participan en la confección de su ropa!

Partiendo de los diseños bidimensionales en un principio, pasaron a otros formatos. Khronos prefirió salir de la lógica del arte en galerías y lanzarse a jugar con el mercado desde las artes visuales.

Lo que empezó en la pintura ha transitado por distintos soportes hasta llegar a la moda y sus productos. Sus ediciones son limitadas y sus productos quieren hablar sobre el consumismo, pero desde un juego siempre cargado de sarcasmo.

Su primer trabajo partió de un cuadro con la frase “si estás triste, come chocolate”. Siguiendo esta línea, Khronos hoy maneja la estética de los videos juegos, la juguetería y los dibujos animados, en un juego muy colorido, donde la repetición y el texto como anclaje de las imágenes son esenciales.