Toques del Río ha ganado rápidamente la preferencia de un público amplio gracias al carisma de sus integrantes, aparejado a la calidad de su música. Hay que verlos en escena para entender de qué se trata: sus shows incitan a simplemente pasarlo bien y sobre todo, no dejar de bailar ni un instante.

Según quienes los conocen su energía es ciento por ciento natural. Al interior del grupo todos conectan como una familia y es lo que el público luego ve en escena. Eso no quiere decir que descuiden su trabajo, por el contrario, suelen ser muy rigurosos con los horarios de ensayos, presentaciones y giras.

Lo que pocos saben es que esta agrupación natural de Pinar del Río fue creada en 2002 con el objetivo de hacer música flamenca. Sin embargo, y luego de un tiempo de transformaciones, el grupo se convirtió en defensor de los ritmos cubanos más tradicionales, mezclados con el jazz, el pop, el rock y muchos otros ritmos contemporáneos.

Actualmente Toques del Río lucha por crear el balance perfecto entre la frescura de la música hecha por jóvenes y para jóvenes y la prevalencia de las raíces de la cultura cubana en sus composiciones.

Igual que el ajiaco del que son parte todos los cubanos, Toques… es una mezcla sabrosa de muchas cosas, que ellos mismos han dado en definir como “música cubana de estos tiempos”.

De mano en mano su primer disco ha llegado a mucha gente que ahora los sigue a todas sus presentaciones y han extendido el rumor de lo genial de su música.

Sus principales referentes artísticos pueden encontrarse en bandas como Habana Abierta, Interactivo, y músicos como Benny Moré, Pérez Prado y Polo Montañez. Su carta de triunfo es quizás la unión que caracteriza a la agrupación y que ha permitido que poco a poco la gente empiece a conocer su sonoridad y a preferirlos.