Cultura electrónica que habla en primera persona. “Un Miércoles de Coocuyo” junta a quienes producen, pinchan y sienten el beat como forma de vida.
Hoy ponemos el foco en Jigüe, artista cubano que entiende la música electrónica como una dedicación total, guiada más por el amor al sonido que por las etiquetas profesionales. Su enfoque parte de la pista y de la experiencia colectiva, donde la electrónica funciona como espacio de conexión, escape y expresión cultural.
Con raíces en el house y una fuerte influencia de África y el Caribe, Jigüe desarrolla un lenguaje abierto, difícil de encasillar, atento a la evolución natural de la escena. En un contexto cubano complejo, defiende la tecnología como aliada creativa y la necesidad de construir una identidad propia, manteniendo viva la esencia artística de la electrónica.

¿Cómo descubriste tu pasión por la música y qué te impulsó a dedicarte profesionalmente a ella?
Es difícil decir una fecha exacta porque comenzó incluso antes de tener conciencia, desde muy pequeño. Yo creo que, cuando amas la música, no estás pensando realmente en los términos que, para mí, ni siquiera están bien utilizados, como ser profesional o no, porque le pones un valor en dinero a lo que haces. De hecho, hay artistas llamados artistas profesionales que son simplemente un producto creado por la industria. Entonces, si usamos bien el término, ¿quién es más profesional? ¿El que ama la música y lo hace con respeto, dedicación y con talento, o el que simplemente logra ganar dinero por hacerlo? Por supuesto que, cuando te esfuerzas por elevar tu nivel artístico, eso genera frutos como ganar dinero y no tener que emplear tu tiempo en otros asuntos fuera de la música para poder comer y vivir en general. Entonces, ¿qué me impulsó? Diría que el amor por la música para poder dedicarle las 24 horas de cada día.
¿Qué diferencias y analogías ves entre la música electrónica actual y la que se producía hace algunos años, en el ámbito nacional e internacional?
Es que no creo que haya diferencias como tal; lo veo como evolución lógica, y eso pasa en todo lo que nos rodea. Hoy, la evolución está marcada sobre todo por el desarrollo tecnológico y el acceso a esas tecnologías. Cada era cambia, y esos cambios transforman las maneras en que consumimos y producimos, no solo la música, sino la comida, la moda, las ideas, todo. La música de hoy es una continuidad de algo que comenzó en algún momento. Si tuviera que nombrar alguna diferencia como tal, mencionaría el carácter social de la escena electrónica, pero eso está más atado a las sociedades actuales. Antes, la música electrónica era una expresión social, una manera de vibrar en otras frecuencias, y aunque eso se mantiene, la generalidad es que la electrónica se ha convertido en una pasarela donde te están vendiendo historias de Instagram o eventos con más luces inteligentes que música real, donde te están vendiendo artistas modelos con patrones estéticos de la moda para vender más; eso en el plano internacional. En Cuba, es diferente porque andamos en la burbuja del tiempo, jaja. Cuba es otro mundo. Analogías las veo sobre todo en las nuevas escenas que se han generado en África y Latinoamérica, no porque estén haciendo lo mismo de hace 20 años, sino por lo contrario: porque están rompiendo códigos y experimentando en todo momento. Y eso es lo más parecido que veo a lo que generó lo que hoy conocemos como House, Techno, Acid House, Drum and Bass y todo lo demás.
Producir música en Cuba hoy, ¿es más fácil gracias a la tecnología y al acceso global o sigue siendo un reto?
Hoy, producir música en Cuba sin dudas es mucho más fácil que hace 10 o 20 años, y por supuesto está dado por el acceso a las tecnologías necesarias para esto y, sobre todo, por el acceso a internet, que aún es un desastre, pero antes no existía ni siquiera este desastre. Tener una computadora o un MPC en los años 2000 al 2010 era el mayor lujo del mundo para cualquier joven cubano, en general era casi imposible.
¿Cómo percibes la evolución del público cubano? ¿Crees que está más abierto y conectado con lo que ocurre en la escena global?
Hoy, según mi apreciación, que puede estar equivocada por supuesto, creo que la migración de mucha gente después de la pandemia del Covid cambió completamente toda la escena electrónica y sobre todo al público. Creo que esto generó un hueco, como un eslabón perdido que no conectó a esa generación que emigró con los nuevos que están llegando. Entonces, este público joven, en su mayoría, se rige por la moda porque no heredó una educación hacia ser receptivo a lo nuevo, a lo diferente. Entonces, es bastante complejo, según mi visión. Y eso lleva tiempo para volver a educar al público en función de eso, de ir a descubrir y vibrar, no solo a cantar y bailar las canciones de la radio y los remixes de los Top 40.

¿Existe hoy un movimiento de música electrónica cubana? ¿Lo consideras en expansión, en transición o necesita un nuevo impulso? ¿Sigue siendo un fenómeno ligado principalmente a la cultura nocturna o se ha diversificado en otros espacios (festivales, arte digital, streaming)?
Sí, hay un movimiento, eso es indiscutible, con sus virtudes y defectos, y está en expansión porque cada vez hay más jóvenes produciendo música, no solo tocando la música de otros, y eso antes no era así, hasta donde sé. Hay DJs cubanos hoy distribuyendo su música con Sellos Discográficos muy reconocidos, y eso te da una medida de que se está produciendo buena música electrónica hoy. Hay eventos que meten 500 personas y hasta más. Entonces, sí hay electrónica en Cuba. No se ha desarrollado más, no por los artistas, sino por el propio contexto cubano que no permite que se genere ese desarrollo, y eso ha pasado con otros géneros de la música en Cuba.
¿Qué géneros y subgéneros representan tu trabajo actualmente y por qué?
House es la música electrónica de la que me enamoré, entonces siempre está ahí. A partir de esto, todo lo que ha llegado de África y el Caribe, pero siempre me ha sido imposible poner etiqueta a lo que hago; es un poco de todo esto.
¿Cómo te relacionas con las plataformas digitales (Spotify, SoundCloud, Bandcamp)? ¿Han cambiado tu manera de crear, lanzar y promover música?
Las Plataformas digitales me han cambiado, pero sobre todo en la manera de lanzar y promover la música, aunque en realidad no soy esclavo de esto, jaja. De hecho, estoy totalmente desfasado de la norma; tengo mucha música que no he lanzado porque aún no siento que esté lista, lo que sé que es un error hoy en día, que los artistas sacan y sacan singles y EP durante todo el año, pero bueno, es algo que tengo que mejorar, jajaja.
¿Crees que la inteligencia artificial tendrá un papel importante en el futuro de la producción musical? ¿La ves como una herramienta creativa o como una amenaza para los artistas?
De hecho, ya lo es y hay que lidiar con esto. Es sin duda una herramienta creativa poderosa, y será tal vez una amenaza en estos primeros años, pero la historia siempre dice la última palabra; el tiempo es el mejor juez, y los verdaderos artistas, si se mantienen, dejarán sus huellas. Pero sin dudas creo que no se le debe dar la espalda a las nuevas tecnologías. Sería como decir: “No voy a tocar con DJs porque yo solo toco con tocadiscos, como siempre fue”; te quedarías muy rezagado con el resto.
Menciona tres temas musicales (tuyos o de otros artistas) que han marcado tu vida o tu carrera.
¿Qué DJ/productor consideras que representa mejor la manera en que concibes la música electrónica?
No existe uno solo para mí, jaja. Hay muchos. Podría mencionar:
Louie Vega, Osunlade, Black Coffee, Flying Lotus, Skrillex, Shimza, Avicii..
Todos y cada uno son lo que debería ser un DJ Productor de Música electrónica como la concibo.
Cuéntanos una ocasión especial que siempre llevarás en el corazón, relacionada con tu carrera musical.
La ocasión más especial, y que siempre guardo en el corazón, fue el DJ Set que ofrecí con músicos en vivo en el Festival DMZ Peace Train, en Corea del Sur. Presenciar cómo un público de una cultura tan diferente se conectó y vibró con nuestra propuesta musical, de principio a fin, fue una experiencia profundamente conmovedora e inolvidable.
Para ti, ¿dónde tiene la pila el coocuyo?
Ja, ja, ja. En la gente que sigue vibrando con las frecuencias que son. Eso es la pila del cocuyo.


