Cultura electrónica que habla en primera persona. “Un Miércoles de Coocuyo” junta a quienes producen, pinchan y sienten el beat como forma de vida.
Hoy ponemos el foco en Unknown Case, DJ cubano que llegó a la música electrónica casi por impulso y terminó encontrando en ella un espacio natural de expresión. Lo que empezó como curiosidad se transformó rápidamente en vocación: el aprendizaje fluía y la música pasó a ser arte, identidad y propósito.
Su sonido se define con claridad en el hardgroove, una energía continua e ipnótica pensada para el cuerpo y la pista, con influencias tribales y old school. En un contexto cubano donde producir sigue siendo complejo, Unknown Case avanza con pocos recursos pero con convicción, apoyándose en plataformas como SoundCloud y en una comunidad pequeña pero fiel. Representa una escena real, viva, que existe y que pide impulso, visibilidad y nuevas formas de expansión.

¿Cómo descubriste tu pasión por la música y qué te impulsó a dedicarte profesionalmente a ella?
Realmente yo comencé en este mundo gracias a que vi un flyer de unas clases de DJ impartidas por Xander Black; me llamó la curiosidad y, por embullo, me anoté, pero lo que no sabía es que había encontrado lo que realmente me gustaba sin saberlo. Lo que me impulsó oficialmente a dedicarme a ello es que vi que se me hacía muy fácil aprender todas las cosas en comparación con los demás en mi clase; cada vez me gustaba más la música electrónica y esta profesión la estaba viendo ya con otros ojos, de adoración, de arte, de privilegio.
¿Qué diferencias y analogías ves entre la música electrónica actual y la que se producía hace algunos años, en el ámbito nacional e internacional?
La música electrónica actual es mucho más diversa; hay muchos subgéneros nuevos que antes no existían o que, al menos, no eran tan populares. Gracias al avance de la tecnología, los DJs/productores pueden llegar a una mayor audiencia mediante plataformas como SoundCloud, Spotify y las redes sociales, aunque no le quito privilegio a los tiempos de antes, ya que se disfrutaban más los raves sin necesidad de estar usando teléfonos, socializando más y viviendo experiencias a través del viaje sonoro.
Producir música en Cuba hoy, ¿es más fácil gracias a la tecnología y al acceso global o sigue siendo un reto?
No solo producir música; cualquier profesión en Cuba que tenga que ver con la música es bastante complicada de ejercer y de crecer como artista, ya que la situación económica del país es compleja y adquirir los equipos necesarios se convierte en una misión imposible por los altos precios y la poca disponibilidad. Aunque nosotros, los artistas, nunca nos damos por vencidos tan rápido y, con lo poco que tenemos, seguimos luchando, porque tenemos muchos objetivos y metas por cumplir y muchas ganas de aportar nuestro granito de arena.
¿Cómo percibes la evolución del público cubano? ¿Crees que está más abierto y conectado con lo que ocurre en la escena global?
Gracias a que he tenido la oportunidad de pinchar en varias provincias del país, he tenido el privilegio de ver cómo son los distintos públicos y, la verdad, me pone muy contento que, a pesar de que la música electrónica en Cuba sea catalogada como una música “aburrida y monótona”, hay muchas personas que sí entienden la vibra, los sentimientos que expresa y la aman tanto como nosotros. Aunque sea una comunidad no tan masiva como la del reparto, es una comunidad fiel y duradera, dispuesta a defender y promover la música electrónica en Cuba.

¿Existe hoy un movimiento de música electrónica cubana? ¿Lo consideras en expansión, transición o necesita un nuevo impulso?
De hecho, sí existe un movimiento y hay muchos exponentes siempre poniendo en alto la música electrónica y su impacto en la escena. Considero que necesita un nuevo impulso y, a la vez que va en expansión, cada día hay nuevas personas interesadas en este mundo y en el arte de ser DJ. Mayormente se utiliza en la cultura nocturna, aunque, en mi opinión, me gustaría que se llevara más a cabo el formato sunset ligado al streaming.
¿Qué géneros y subgéneros representan tu trabajo actualmente y por qué?
Cuando se trata de hardgroove, se trata de mí. Desde que descubrí ese género supe que era para mí; es como si hubiera estado esperando todos estos años para escucharlo. Tiene un groove que no te hace parar de bailar y, cuando se combina con música tribal o, a la vez, hipnótica, sale una mezcla perfecta.
¿Cómo te relacionas con las plataformas digitales (Spotify, SoundCloud, Bandcamp)? ¿Han cambiado tu manera de crear, lanzar y promover música?
Hoy en día, la única plataforma que utilizo para hacer mis playlists y encontrar música nueva es SoundCloud, ya que es gratuita y hay mucha música buena, aunque no siempre con la calidad necesaria. Aquí, en Cuba, no todos tenemos el privilegio de permitirnos pagar suscripciones de Artist Pro para conseguir mejor calidad y unreleased exclusivos.
¿Crees que la inteligencia artificial tendrá un papel importante en el futuro de la producción musical? ¿La ves como una herramienta creativa o como una amenaza para los artistas?
En parte sí, gracias a la IA he podido organizar mis press kits, mis informaciones de eventos, ideas para contenidos, ideas para marketing, etc.
Menciona tres temas musicales (tuyos o de otros artistas) que han marcado tu vida o tu carrera.
Para enamorarme del Hardgroove y de la música electrónica en sí tuve que escuchar estas canciones:
¿Qué DJ/productor consideras que representa mejor la manera en que concibes la música electrónica?
Esta vez no hablaré de una persona en específico; hablaré de un proyecto comunitario que busca ayudar a los DJs emergentes del país y que también busca visibilidad ante otro público extranjero mediante las sesiones de DJs que hace en su estudio y que publica mediante reels en Instagram o los full sets en YouTube. Estoy hablando de La Mina Studio; es un proyecto que no busca competencia, busca colaboraciones, crecimiento y revolucionar la música electrónica en Cuba.
Cuéntanos una ocasión especial que siempre llevarás en el corazón, relacionada con tu carrera musical.
Nada me llena más el corazón que, cada vez que asisto a algún evento, las personas elogien mi trabajo, me pidan consejos en cuanto a este mundo y me agradezcan lo que estoy haciendo por la comunidad. Esas personas son las que me impulsan a seguir haciendo lo que hago, y cada día con más ganas y esfuerzo, para hacerle saber a las personas que viven más allá de nuestro país que Cuba está lista y que tenemos artistas muy buenos y con mucho talento, que merecen ser vistos y que se les dé una oportunidad.


