Thellus el DJ cubano nos actualiza sobre los proyectos en que anda ahora mismo, al tiempo que hace un recorrido por su carrera como productor musical. ¡Conoce los detalles!

¿En qué proyectos te encuentras?

Tengo un proyecto nuevo que intenta cubrir la falta de distribución y consumo que tiene la música electrónica en Cuba. La electrónica tiene su público, pero queremos que la gente, sean DJs o no, tengan la música electrónica en sus casas y en sus celulares. Estamos tratando de hacer una especie de mix: se trata de invitar a DJs, llevarlos a un estudio, y hacer un play list con sus temas y después soltar eso por las distintas vías de promoción que tengamos. Luchamos por una carpeta exclusiva dentro del famoso paquete, un lugar donde no estamos, y que consume La Habana entera.

Cuando empecé pase mucho trabajo para conseguir música. El DJ cubano no da su música con tal de tener una exclusiva, pero se pierde que la música llegue a más gente y que nos puedan conocer por nuestra propia música. Nosotros producimos aquí, pero lo estamos haciendo para disqueras internacionales. Eso está bien, pero nuestra propia gente no nos consume. Entonces aquella persona que se invite al proyecto tiene que estar dispuesto a dar su música.

Queremos agrupar a todos los DJs que quieran, los géneros si serían bastante específicos: el techno, el house, el Deep y el tech house. Hasta ahora tenemos confirmado dos DJs, Ryan y Daniela Vázquez.

El mix saldrá una vez al mes en dos volúmenes, un CD con dos discos, con la mezcla completa y los temas sueltos, sumado videos de internet de cosas que suceden a nivel internacional de este género. Queremos abarcar un poco más y hacernos de un equipo que vaya a los lugares a filmar a los eventos.

El 5 de febrero saldrá el primer mix con 3 videos y una entrevista a Ryan. La semana antes saldrá la primicia en La cura de la semana. También el mix se va a distribuir en los cursos para DJj en La Madriguera y el Laboratorio

¿Qué crees del desarrollo de la música electrónica en Cuba?

Es grande el público con el que cuenta la electrónica, se ven en los distintos festivales la capacidad de convocatoria que tiene esta música. Pero ha faltado el trabajo, nuestra música no circula. Lo que no se ha hecho es ese trabajo de promoción, que lleva un sacrificio en cuestión de inversión… Pero por todo lo demás está muy bien organizado.

¿Cuánto afectan las rivalidades entre DJs al desarrollo del movimiento?

Creo que pueden convivir las dos vertientes, lo que realmente hay que destacar que una no tiene nada que ver con la otra. Ha sido un error en los festivales que se han venido haciendo que las dos vertientes confluyen en el mismo escenario. Soy amigo de varios DJs que hacen música diferente a la mía y eso no me molesta. Aunque sea de mala o buena calidad, siempre que tenga público no hay nada que hacer… Dentro de la underground tampoco estamos muy unidos; pienso que deberíamos ayudarnos y competir a la misma vez.

Carl Cox me cambió completamente el norte”

¿Cómo llegaste a la electrónica?

Fui DJ por carambola. Lo que me gustaba era la percusión, pero llegó el momento en que necesitaba el instrumento y no lo tenía. Entonces iba a ser mecánico, pero me encuentro a unos amigos raperos, me pongo a hacerles background y empiezo a experimentar. Siempre he sido autodidacta, nunca estudié música en una escuela y sin embargo armonizar es algo que realmente se me da bien. Como tenia desarrollado el sentido del ritmo por la percusión, no fue complicado ir de un lado a otro y comencé en las fiestas que se hacían en La Madriguera a tirar mis primeros beats. Comienzo a ir a lo que hacía El Bolo en La Tropical, lo que se llamaba La Techno, por el 2005 o 2006, tenía un piquete que era muy fan de la música electrónica y ahí es cuando empieza realmente mi deseo por esto.

Todo lo que hacía era producido. Lo bueno de no tener la música es que cuando quería lograr algo lo que tenía que hacer. Me voy desarrollando como productor durante aproximadamente 5 años, hasta que debuto en el premio Cubademo, un concurso que organiza la AHS, con un disco que se llamó Buscando paz, un proyecto en contra de la violencia. Ya en enero del 2010 doy mi primer concierto en La Madriguera y ahí empezó el proyecto Wetssidedj, “los DJs del lado este”. Me hice profesional en el 2011. Terminé de producir en el 2012, hice un EP que se llamó Muévete en los 70, una remezcla de grandes temas de los años ‘70, con el que gané el premio Cuerda Viva en el 2014. Ahí deje de producir, quizás por una crisis personal que tuve…

En el 2015 hice un disco que se llamó El arte del sonido, que fue ganador del premio Cubadisco en el 2016. Ahora tengo un proyecto muy bonito, quiero hacer un disco donde participen todos los DJs posibles, nacionales, que cada tema sea con alguien. Es un disco que me tiene muy ilusionado, quizás salga ya en este año…

¿Cuáles son tus preferencias a la hora de hacer tu música?

Carl Cox me cambió completamente el norte, con el aprendí a tener el dominio de una pista y el sentido que tiene que tener toda una sesión para que la gente se mantenga bailando. El techno realmente no me gustaba, para mí era muy ruidoso y yo estaba más por la vertiente del tech-house, con un corte bastante latino. Con Carl Cox aprendí que hay otras vertientes, hay otras posibilidades: un techno más seco, más rítmico; aprendí que el techno se pueden incluir cosas latinas. Fue un cambio complemente rotundo. Si tuviera que escoger un género estaría por ahí: el Deep que es muy bueno para empezar una pista o para ir a un café, algo tranquilo; el house que tiene un corte de los “90, más fuerte, para fiestas más light; y el techno y el tech-house que es más para clubs, lo que le gusta a uno que es el chaca-chaca.

No sabemos mirar dentro y cómo llevar la música cubana a lo que hacemos”

¿Cuán influenciado te sientes por la música cubana?

Antes del EP muévete en los 70, tuve otro que se llamó perspectiva que fue una investigación de hasta que punto podía estar Latinoamérica de manera general en esas música. Eso no es nada nuevo, pero es algo que nosotros constantemente hemos renegado. Tenemos una influencia bastante europea y quizás no sabemos mirar dentro y cómo llevar la música cubana a lo que hacemos. Yo creo que sí se puede coger la esencia de cada género e incluirlo, puedes tener un pedazo de Cuba sin tener que mezclar exactamente un tema con otro. Creo que los DJs deberían mirar más a Cuba, eso incluso los ayudaría a ubicarse internacionalmente, por la originalidad del producto.

¿Ser DJ es una profesión difícil?

Es bastante difícil y sobre todo en Cuba. Tenemos un público muy de salsa, de rumba, de manera general, y si tú llegas con la electrónica y lo haces mal, el público te da la espalda. Yo he visto gente tocando y la pista quedarse vacía porque no les gusta. El público cubano es extremadamente exigente. Hay que saber qué tema va detrás de que tema, cómo empezar y cómo captar la atención de todas las personas. Mezclar no es realmente lo difícil, es solo tener buen oído, tener la habilidad; realmente el trabajo del DJ es captar la atención del público.

¿Tú vives al ritmo de la electrónica?

Todo el tiempo. Cuando pensamos en un nombre para el mix que estamos haciendo para el paquete, pensé en la manera en que vivo la música electrónica y le quería poner “melomanía enfermiza” y es así. Yo me levanto, me tomo una taza de café y tengo que poner música. Para mí la electrónica es una forma de vida, y es totalmente necesaria.