La primera edición del Festival de Música Electrónica, celebrado del 26 al 30 de septiembre fue todo un éxito y ha dejado mucho de qué hablar.

Creado con el objetivo principal de fusionar diversos ritmos y géneros como son la electrónica con la música afrocubana, Eyeife agrupó en La Habana a más de 30 artistas de diez países distintos la semana pasada. El Festival, auspiciado por PM Records, el Laboratorio Nacional de Música Electroacústica y el Instituto Cubano de la Música, significa un intento para la promoción, en mayor escala, de los realizadores más contemporáneos de nuestro país.
Para muchos, Eyeife ha sido una gran oportunidad desde distintos puntos de vista, debido al carácter abarcador que adquirió al acoger tanto a los realizadores como al público interesado. Con un programa que incluyó desde momentos teóricos en la Escuela de Artes (ISA) durante los primeros días, la realización de fiestas en el club Ipanema del Hotel Copacabana, donde se presentaron productores invitados al festival, hasta el gran rave al aire libre, el festival logró reunir muchísimo talento en un solo espacio.

Talleres

Del 26 al 29 de dicho mes, el festival se movió un poco en el ámbito de la docencia para dar paso a talleres temáticos, cuya sede principal no fue otra que el ISA. Allí se creó el ambiente idóneo para charlar sobre el estado actual de la electrónica en el contexto nacional, a la vez que se produjo el intercambio entre artistas de diversos orígenes, como fue el caso del catedrático mexicano Bishop. La culminación de dichos cursos se consolidó con la entrega de una guitarra eléctrica a la Cátedra de Música de la academia y la colección de cinco tomos (letra y partituras) de la obra del cantautor Pablo Milanés.

Presentaciones

Del 28 de septiembre al primero de octubre, la discoteca Ipanema fue el escenario de presentación de los DJs y productores invitados, quienes regalaron su música en este local desde las 10 pm hasta las 4 am.
Conjuntamente, los días 29 y 30, el ISA preparó dos escenarios para recibir al público. El primer día estuvo dedicado a la fusión y la experimentación y se destacaron en esta mezcla los DJs Bishop, de México; The Dirty Playerz, de España; Derek Turcios, de Estados Unidos y los cubanos Wichy de Vedado, Tyko Nava, BJoyce y PAUZA.
La actuación del Coro del ISA y la Compañía Acosta Danza, dirigida por Carlos Acosta, también fue muy bien recibida y muestra la unión de manifestaciones, que también se espera alcanzar con el festival. Con la intención conseguir esta mezcla de sonidos con la música afrocubana, asistieron al evento prestigiosos músicos como son Rolando Luna, el trompetista Yasek Manzano y la cantante Brenda Navarrete. También la audiencia disfrutó mucho de los grupos cubanos New World y Real Project.
El segundo día llegó con mayores expectativas y el campus de la Universidad se llenó a más no poder. Esta vez solo tuvo cabida la electrónica. Entre los músicos foráneos que “se robaron la noche” se halla el francés Jean du Voyage, el norteamericano Chip E, Loaded, de Inglaterra y los cubanos Obi Daniels, Kike Wolf, DJoy de Cuba e Iván Lejardi, que cerró el evento.
A pesar de las adversidades y los obstáculos que aparecieron en el camino de la realización del festival, como las amenazas de lluvia y los cambios de horarios, fue esta una semana de muchísimo aprendizaje y recreación para el público cubano y del mundo que están desde ya esperando la segunda edición.