Rolando García es un joven productor cubano. Lleno de sueños, como se suelen tener tantos en la “flor de la vida”, no parece encontrar frenos ante nada, en sus palabras todo se simplifica: la vida parece un juego, una diversión.
Su nombre artístico es DJ Bo y cree que hoy día no es difícil ser DJ, “gracias a las nuevas tecnologías con unas máquinas y practicando un poco cualquiera puede serlo en un par de días”, me explica. Sin embargo ha decidido apostar por este fácil-difícil camino de hacer electrónica en Cuba.
“La música electrónica lo es prácticamente todo en mi vida, más que un trabajo es una forma de vida mediante la cual puedo plasmar lo que siento. Es algo impresionante, que no lo puede tener todo el mundo, al hacer música tienes un poder de creación muy grande, sin límites, en una vida llena de limitaciones”, explica.

¿Tu música es para las discotecas o para escuchar en la privacidad de unos audífonos, por ejemplo?

Para las dos… Depende de la persona, de la discoteca, o simplemente de lo que esté de moda en el momento.
Influenciado por músicas muy variadas, le gusta sacar lo bueno de hasta lo más malo en la vida y no limitar sus oídos. Como casi todo el mundo, sus listas de reproducción varían con sus estados de ánimo, pero si va de fiesta prefiere a las PAUZAS, quienes se han ganado para Bo el calificativo de “las mejores dj session”, y donde siempre pasa un buen rato.
Rolando García se siente libre a la hora de crear y prefiere no atarse a ningún género específico. Al interior de su estudio Soundflower Music centra su trabajo en artistas urbanos para crear RnB, HipHop, Pop, Trap, etc. Como una acotación a pie de página, me cuenta que también trabaja como productor musical en un show español llamado Malas Hierbas…
“Tengo en mis manos el poder de crear mundos sonoros en los cuales las personas se identifican y se transportan, por eso no me gusta conceptualizar mi trabajo”, cuenta.

Los DJs no son artistas, las complejidades del público y la electrónica que se hace en Cuba

¿Qué crees sobre la opinión de que los DJ no son realmente artistas?

Estoy totalmente de acuerdo. No veo arte en estar en un escenario tocando botones con todo bien sincronizado y sin ningún tipo de complejidad ni de creatividad. Si las cosas fuesen como en los 90 o principios de los 2000, ahí si habría mérito, porque no existían ni la mitad de los equipos actuales y la tensión en un escenario era totalmente distinta.
Cuando le pregunto por los públicos, parece buscar la inspiración y me dedica una suerte de poema para reflexionar sobre el tema:
“El público no nace, el público se crea. El público escoge lo que le gusta y lo que no. Es duro y rudo, como cariñoso y motivador. Lo mismo te da una noche genial, que un desastre de noche. Todo público puede ser bueno, o dar pena, en dependencia de muchas cosas. El público se educa, es como los niños: le das una primera cucharada, si no le gustó, cambia; si le gustó, vas por buen camino. Esa es mi experiencia”.

¿Qué perspectivas tienes sobre el desarrollo del movimiento de la música electrónica en Cuba?

Eso es un tema delicado… Lo que necesita la música electrónica cubana es un cambio radical de pensamiento. El mundo corre más rápido de lo que nos damos cuenta, por lo que las formas de pensar y de actuar, incluso del 2016, son antiguas y están obsoletas. Existe esa pequeña “guerrita” entre lo “comercial” y lo “underground” -a mi entender muy tonta y arcaica- que retrasa mucho el movimiento. Por el mismo motivo que no considero al DJ artista, las instituciones musicales cubanas lo creen igual, con excepción del Laboratorio Nacional de Música Electroacústica. Acá hay muchos productores jóvenes muy buenos pero por esas mismas razones no han llegado a ningún sitio y es una lástima.
Ver la música desde “otra perspectiva”
La palabra genial sale una y otra vez de Rolando García. Así define públicos, músicas y también el momento de su carrera en el que se encuentra. A pesar de su corta edad, asegura sentirse maduro como productor y haber llegado a un punto donde ve la música desde “otra perspectiva”.
Su ídolo en el mundo de la electrónica es Skrillex, lo ha sido desde que comenzó hace seis años; si lo ha sido tanto tiempo, asegura, seguramente seguirá siendo su número uno. Y claro que le gustaría colaborar con su ídolo…también con Shaun Frank, Unlike Pluto, y muchos más.

¿Un sonido que odies?

El sonido de la calle con mucho tráfico me altera.
Reconoce la influencia de la música tradicional cubana en su trabajo, y como aquellos compositores que aportaron tanto a nuestra cultura, dice casi nunca perder la musa:
“Me inspira el día a día: una conversación con una persona, una canción. Cada vez que empiezo a componer descubro algo nuevo que desarrollar”.
Pero aunque puede entreverse la satisfacción que siente con los logros que enumera, DJ Bo reconoce que le faltan muchos sueños por cumplir, de hecho dice que le faltan todos. Aspira a superarse como ser humano y sabe que para eso no puede quedarse estático, tiene necesariamente que, al menos, soñar.

VideoEntrevista by Josè Benitez